Nuestra Historia
Un detalle puede convertirse en un recuerdo.
Maison Shiiba nació de una convicción sencilla: los detalles más pequeños suelen ser los que más tiempo perduran en la memoria.
Un nombre.
Una fecha.
Unas palabras.
Una llama encendida para alguien.
Detrás de Maison Shiiba hay, ante todo, una historia personal.
Shiiba era el nombre de mi abuela.
Una mujer para quien cuidar de los demás solía pasar por pequeños gestos. Un detalle. Una atención. Un regalo elegido con esmero.
Tenía esa manera de hacer que la gente se sintiera importante.
Y me transmitió, sin necesidad de decirlo realmente, algo que nunca me ha abandonado:
el valor de un regalo no se mide por su tamaño, sino por la intención que encierra.
Cuando se fue, esa idea permaneció.
Unos años después, se convirtió en Maison Shiiba.
Detrás de las cámaras de Maison Shiiba: fundida, grabada, personalizada.
Dos palabras. Dos legados.
Donde dos legados se encuentran, una llama sigue ardiendo.
Shiiba, por mis raíces, la transmisión y esta atención hacia los demás.
Maison, por el saber hacer francés, el gusto por las cosas bellas y el cuidado puesto en los detalles.
Del encuentro de estos dos universos nació nuestro deseo: reinventar el regalo personalizado.
Hacerlo más bello.
Más contemporáneo.
Más sencillo de regalar.
Y sobre todo, más personal.
Así nació nuestra vela grabada.
Una pequeña vela personalizada con un nombre, una fecha, unas palabras o un símbolo.
Un objeto sencillo, imaginado para marcar los momentos que cuentan.
Una boda.
Un nacimiento.
Un aniversario.
Una fiesta.
Una cena.
Un agradecimiento.
O simplemente las ganas de decirle a alguien: he pensado en ti.
Imaginada por usted. Creada por nosotros. En sus manos en 24h
Paso 1: La cera perfumada se vierte a mano
Paso 2: El tiempo de reposo de 48h necesario
Paso 3: Imagina tu creación
Paso 4: Grabado láser para una mayor precisión
Paso 5: Entregado en una caja azul emblemática
Paso 6: Colóquelos sobre la mesa para lograr un bonito efecto